El verdadero fin de los amparos fiscales

Amparo contra leyes fiscales

Por las recientes reformas fiscales, y al estar muy cerca de la fecha límite para presentar diversos amparos contra leyes fiscales, he visto y escuchado muchas cosas. Desde abogados fiscalistas que prometen el cielo, la luna y las estrellas, ofreciendo amparos “que segurísimo se van a ganar”. Se escuchan muchas inconformidades, muchas dudas y confusiones, etcétera. Sin embargo, hay un comentario que desde hace tiempo me ha causado algo de coraje: “Los amparos fiscales son para que los empresarios que tanto dinero tienen no paguen impuestos”.

NO, ése no es el fin principal de los amparos (aunque la consecuencia práctica así lo parezca). Tampoco tienen como finalidad el dañar la Hacienda Pública. No, su principal fin es el de hacer que se respeten los derechos fundamentales que la Constitución reconoce y protege, y así lograr poco a poco una “autocorrección” y mejoramiento del sistema jurídico-fiscal Mexicano.

Y es que cuando el Poder Judicial de la Federación determina a través de diversas sentencias, tesis o jurisprudencias que una Ley fiscal tiene vicios constitucionales, tarde que temprano la consecuencia natural de ello será que el Poder Legislativo corrija esas leyes que violan la Constitución.

De esa manera, las tesis y jurisprudencias poco a poco van depurando el sistema fiscal mexicano, ya que la autoridad fiscal puede intentar no aplicar dicha ley para no viciar su actuar, los tribunales juzgarán tomando en cuenta dichos antecedentes y nulificarán leyes o actos de autoridad que tengan como fundamento una ley inconstitucional, también el Ejecutivo y Legislativo Federal estarán preocupados por enmendar la ley que se tilda de inconstitucional.

Aceptémoslo, a nadie le gusta perder o dejar de ganar dinero, al Estado tampoco. Y tener leyes fiscales inconstitucionales es una buena manera de lograrlo.

Y sí, no niego que —lamentablemente— sólo sean ciertas cúpulas empresariales o grupos de personas quienes generalmente son los únicos que acuden a los juicios de amparo argumentando que tal o cual ley tiene vicios constitucionales y debe remediarse ello (muchas veces teniendo como consecuencia que se exima el pago de contribuciones), y el grueso de los contribuyentes cautivos de escasos recursos (llámese asalariados, pequeños negocios) son quienes lamentablemente más resienten y consienten cualquier ley fiscal que viole algún derecho fundamental.

Por fortuna estamos en la era de la información. Con tanta información de calidad disponible a unos cuantos clicks, y con el apoyo de instituciones tan respetables como la Procuraduría de Defensa del Contribuyente, todo ciudadano tenemos la obligación de sacarles provecho, y a través de ello y los juicios de amparo, se haga respetar lo que la Constitución manda: Todo mexicano debe contribuir para los gastos públicos, de la manera proporcional y equitativa que la Ley disponga.

¿Un claro ejemplo de ello? El artículo Octavo Transitorio de la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2002 que establecía el “Impuesto a la Venta de Bienes y Servicios Suntuarios”. Fue declarado inconstitucional por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación mediante la Jurisprudencia P./J. 51/2002.

Ese impuesto sólo estuvo en 2002. El Legislativo corrigió dicho error derogando tal artículo.

Y la pregunta hoy tan de moda: ¿Cuáles violaciones a la Constitución hay en las nuevas leyes fiscales y cuáles amparos se van a ganar? Bueno, eso es otro tema que puede dar material para horas y horas de discusión. Sabremos los resultados en pocos meses. O algunos años.

Por cierto, todo lo anterior es únicamente mi opinión, no es un material de investigación o de estudio. ¿No estás de acuerdo con algo?, adelante, platiquémoslo en la sección de comentarios.

Imagen: Gobierno Federal

2 pensamientos en “El verdadero fin de los amparos fiscales

  1. Totalmente de acuerdo con el hecho que los amparos no son para evitar pagar impuestos, sino para resguardar los derechos de los contribuyentes. Me parecen excelentes los comentarios de esta página. Saludos.

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