7 puntos sobre el IVA en alimentos preparados y la regla 5.1.14.

1.- El cobro de IVA a alimentos preparados es algo que tiene ya varios años.

Desde 2002, se modificó el último párrafo de la fracción I, del artículo 2-A de la ley del IVA, para establecer que se debía pagar IVA en la venta de alimentos preparados para su consumo en el lugar o establecimiento en que se estos se vendan, o cuando a pesar de que el establecimiento no tenga los instrumentos para su consumo en el mismo lugar, la venta sea “para llevar” o con entrega a domicilio.

2.- La regla 5.1.14. sólo “interpreta” el artículo 2-A de la ley del IVA, dejando en claro qué negocios deben trasladar el IVA y qué artículos sí deben causar IVA.

Así es, la regla 5.1.14. (contenida en la actual Tercera Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para 2015) tiene como finalidad el dar certeza a los contribuyentes indicando cómo es que debe interpretarse el artículo 2-A de la ley del IVA, y establece –en conjunto con el artículo sexto transitorio- en síntesis lo siguiente:

  1. Que deben pagar IVA los alimentos que al ser combinados, o por sí solos, puedan ser consumidos sin elaboración adicional, cuando queden a disposición del adquirente los instrumentos o utensilios necesarios para su cocción o calentamiento (por ejemplo, las pizzas o sopas instantáneas que venden en los OXXOs, y al comprar dicho producto, permiten el uso del horno de microondas o regalan las servilletas y cucharas, para prepararlos o calentarlos).
  2. Que aunque no se tengan los instrumentos o utensilios, deberán pagar IVA aquellos alimentos que no necesitan de calentamiento o cocción, siempre que sean los siguientes productos:
  • Sándwiches o emparedados, cualquiera que sea su denominación.
  • Tortas o lonches, incluyendo las denominadas chapatas, pepitos, baguettes, paninis o subs.
  • Gorditas, quesadillas, tacos o flautas, incluyendo las denominadas sincronizadas o gringas.
  • Burritos y envueltos, inclusive los denominados rollos y wraps.
  • Croissants, incluyendo los denominados cuernitos.
  • Bakes, empanadas y volovanes.
  • Pizzas, incluyendo la denominada focaccia.
  • Guisos, incluyendo las denominadas discadas
  • Perritos calientes (hot dogs) y banderillas
  • Hot cakes
  • Alitas
  • Molletes
  • Hamburguesas
  • Bocadillos (snacks)
  • Sushi
  • Tamales
  • Sopas instantáneas
  • Nachos

Y en su artículo sexto transitorio, establece que se debe pagar IVA (y no IEPS), pues la venta de dichos alimentos no se trata únicamente de una enajenación, sino que -supuestamente- se trata de una prestación de servicios.

3.- La regla aplicaría sólo a tiendas de conveniencia o supermercados.

De la redacción de la regla 5.1.14., se puede concluir que sólo aplica a tiendas de conveniencia como OXXOs, Seven Eleven, Extra, etc., así como a supermercados como Sam’s y Soriana, que vendan esos productos en refrigeradores o áreas de “fast food”.

4.- La regla aún no se encuentra vigente.

Si bien la Tercera Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para 2015, en su artículo sexto transitorio, establece que la regla 5.1.14. será aplicable a partir del 1 de julio de 2015, lo cierto es que dicha publicación –a la fecha de redacción del presente artículo- sólo es un “anteproyecto” que no tiene vigencia o validez legal, toda vez que no ha sido publicado en el Diario Oficial de la Federación.

Sin embargo, pese a lo anterior, en Simposio Fiscal, creemos que dicha regla presenta las siguientes problemáticas:

5.- El poner a disposición del comprador final los instrumentos o utensilios para preparar, cocinar o calentar un alimento, no necesariamente implica la prestación de un servicio.

En el artículo sexto transitorio, el SAT justifica que la venta de diversos alimentos deban pagar impuestos, pues el poner a disposición los instrumentos o utensilios para preparar, cocinar o calentar un alimento –según el SAT- es la prestación de un servicio; opinión que no compartimos, pues el uso de dichos instrumentos es totalmente GRATUITO, aunado a que los utiliza el mismo cliente final si él lo dedica, recordando que nunca un personal de dichas tiendas se subordina a lo que el cliente exija u ordene (en este caso, que le prepare sus alimentos).

6.- Hay alimentos que sí necesitan una preparación, cocción o calentamiento adicional, lo cual contraría a lo establecido por el artículo 10-A, fracción III, del Reglamento de la Ley del IVA.

El artículo 10-A, del Reglamento de la Ley del IVA establece que se considera que no son alimentos preparados para su consumo en el lugar o establecimiento en que se enajenen (entre otros), cuando los alimentos requieran ser sometidos a un proceso de cocción o fritura para su consumo, por parte del adquirente, con posterioridad a su adquisición.

Sólo como ejemplo, se cita una lista de alimentos que se acostumbra o requiere, una cocción, calentamiento o preparación adicional: Tortas, lonches, Gorditas, quesadillas, tacos, Burritos, Pizzas, Guisos, Hot dogs, Alitas, Hamburguesas, Tamales, Sopas instantáneas.

¿Es posible el imaginar comer estos alimentos fríos o sin preparar?

7.- Sigue una cierta incertidumbre de quiénes en la cadena productiva deben gravar sus alimentos al 16%

Si bien la regla establece que (únicamente) las tiendas de conveniencia deberán trasladar el 16% de IVA, aún sigue la duda de si el proveedor debe o no gravar sus productos al 16%.

 

Sin embargo, en Simposio Fiscal, ponemos a su disposición nuestra asesoría y defensa fiscal, para implementar consultas fiscales y juicios de amparos contra la regla 5.1.14., con los cuales se puede diseñar una estrategia que permita al empresario (proveedor o dueño de tiendas de conveniencia) poder definir qué tipo de alimentos debe vender con IVA o sin IVA, representando ello en certeza en sus operaciones y un posible beneficio económico.

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Estamos a sus órdenes para analizar su situación fiscal y definir estrategias y soluciones, ello sin compromiso alguno.

Entendiendo el acuerdo 6/2014 de la SCJN respecto de la atracción que ésta ejerce de ciertos amparos en revisión contra la reforma fiscal

atracción magnética

El pasado 8 de abril de 2014, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo 6/2014 emitido por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, mediante el cual se ordena el aplazamiento en el dictado de la resolución a los amparos en revisión y se ordena que los Juzgados de Distrito remitan estos directamente a la Corte.

Lo más curioso de todo, es que este acuerdo se hizo público a los pocos días luego de que se dio a conocer la primera sentencia que ampara y protege contra la reforma fiscal (relativa al tema específico, del tope de deducciones por concepto de cuotas de seguridad social a cargo de los trabajadores pagadas por los patrones, previsto en Ley del Impuesto Sobre la Renta).

Sin embargo, para no dejar dudas al respecto, analizaremos dicho acuerdo para comprender mejor su razón de ser y sus consecuencias:

¿Qué ordena el acuerdo?:

  • Que todos los Juzgados de Distrito envíen directamente a la Corte los amparos directos en revisión que se promuevan
  • Que se aplace el dictado de resolución en los referidos amparos en revisión

¿A cuáles amparos en revisión afecta?:

¿Sobre qué preceptos en específico?:

  • Aquéllos relativos a las tarifas aplicables a las personas físicas para el cálculo del impuesto sobre la renta
  • La limitación de las deducciones personales
  • La eliminación de la tasa preferencial del 11% del impuesto al valor agregado en la región fronteriza, y
  • La eliminación del régimen fiscal de pequeños contribuyentes (REPECOS)

¿Cuáles son las razones por las que se emite tal acuerdo?:

  • Porque hay dos acciones de inconstitucionalidad pendientes por resolver, la 40/2013 y su acumulada 5/2014
  • Tales acciones de inconstitucionalidad controvierten los puntos ya mencionados
  • Como se busca preservar el derecho de seguridad jurídica contenida en los artículos 14 y 16 constitucionales, se estima necesario primero resolver tales acciones de inconstitucionalidad, y una vez fijado el criterio, proceder a resolver los amparos que tengan un fondo similar (se busca no emitir criterios en contra)

Y entonces, ¿cuáles serán las consecuencias prácticas de tal acuerdo?:

  • En primer lugar: “Hay que esperar sentados” (o sea, seguramente tardarán muchísimo) a que resuelvan primero las acciones de inconstitucionalidad y luego que resuelvan los amparos en revisión
  • Si un contribuyente gana un amparo contra un precepto de alguna ley en los tópicos mencionados, pues lo más probable y seguro es que la autoridad promoverá revisión para impugnar tal sentencia, ello significa: Que el amparo no quedará firme hasta que la Corte resuelva la revisión.
  • Hay que tomar en cuenta que el estudio y resolución sobre la inconstitucionalidad de leyes federales es competencia original de la Corte y delegada a los Tribunales Colegiados, por lo cual, es de esperarse que todos los amparos en revisión y amparos directos en revisión serán atraídos por la Corte para su resolución debido a la trascendencia y relevancia nacional que implican. En pocas palabras: Era algo que iba a pasar tarde o temprano.

Pues bien, no queda más que esperar a que la Corte resuelva rápido las acciones de inconstitucionalidad 40/2013 y 5/2014. Sabiendo el resultado de ello, prácticamente sabremos cuál será el resultado sobre todas las revisiones promovidas en los amparos indirectos ganados o perdidos.

En lo personal, no veo cómo la Corte puede convalidar la inconstitucionalidad del tope a las deducciones personales (artículo 151, último párrafo de la Ley del Impuesto Sobre la Renta), ya que considero en ese tope hay una flagrante violación al principio de proporcionalidad contenido en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y el derecho humano al mínimo vital).

Créditos de la imagen: Magnetic Fields, por oskay.

El verdadero fin de los amparos fiscales

Amparo contra leyes fiscales

Por las recientes reformas fiscales, y al estar muy cerca de la fecha límite para presentar diversos amparos contra leyes fiscales, he visto y escuchado muchas cosas. Desde abogados fiscalistas que prometen el cielo, la luna y las estrellas, ofreciendo amparos “que segurísimo se van a ganar”. Se escuchan muchas inconformidades, muchas dudas y confusiones, etcétera. Sin embargo, hay un comentario que desde hace tiempo me ha causado algo de coraje: “Los amparos fiscales son para que los empresarios que tanto dinero tienen no paguen impuestos”.

NO, ése no es el fin principal de los amparos (aunque la consecuencia práctica así lo parezca). Tampoco tienen como finalidad el dañar la Hacienda Pública. No, su principal fin es el de hacer que se respeten los derechos fundamentales que la Constitución reconoce y protege, y así lograr poco a poco una “autocorrección” y mejoramiento del sistema jurídico-fiscal Mexicano.

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